Keep working the little things and big things will happen
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A multicultural, non pretentious view of the things learned so far and daily events,sometimes anonymous, that mark our path...only if we dare to have a fresh start. ///Una vista multicultural y sin pretenciones de las cosas aprendidas hasta ahora y de los eventos cotidianos, a veces anonimos, que marcan el camino...solo si nos atrevemos a empezar de cero.
Friday, November 13, 2009
Sunday, November 8, 2009
Una luz en la obscuridad
Caracas, Venezuela; Noviembre 8, 2009. Domingo de baseball en la liga Venezolana
El estadio del Magallanes en lleno total; este domingo se vive el clásico Caracas – Magallanes. Los leones de Caracas están derrotando a los Navegantes de Magallanes en Valencia, en casa, 4 carreras contra dos. En un estadio repleto no sólo a nivel de tribuna, pero aun mas saturado a nivel publicitario – un collage de colores, letras, sabores y ungüentos. Veo publicidad inclusive colgando del umpire principal, cual arbolito navideño humano.
Es increíble ver esta afición, a prueba de todo. El ánimo de llenar un estadio a pesar de los tiempos, sin importar restricciones ni intentos cotidianos de coartar las libertades y garantías. Es la magia del baseball que no tiene fronteras cuando esa pasión se vive de corazón.
El Magallanes va ganando la serie pero el día de hoy va perdiendo por dos. Al cierre de la sexta entrada y con un solo out, los Navegantes prenden la máquina para poner hombre en base que se roba segunda en un intento de acercarse en el marcador. Base robada y base por bola simultáneamente, aderezada por más publicidad que invita a refrescar la jugada. Y cambio de pitcher del Caracas. El Magallanes incansable, anotando una carrera más al cierre de la sexta entrada.
En Venezuela equiparan la rivalidad ancestral entre los Leones del Caracas y los Navegantes de Magallanes, a la más grande rivalidad beisbolera de todos los tiempos: Red Sox de Boston y Yankees de Nueva York. De forma inicial eso fue lo que me atrajo a ver el partido por Venevision este domingo; no pude evitar sentir curiosidad y un cierto morbo. Pero más allá de eso, de buscar una equivalencia, es impresionante ver un béisbol latino con más de 90 años de historia, que no ha demeritado su fuerza y ánimo, tanto de parte de los jugadores como de sus seguidores, aún cuando el entorno social no es precisamente alentador. Hay otros países de Latinoamérica en donde se han quedado sin temporada de béisbol por falta de asistencia a los partidos, por apatía deportiva y muy probablemente, migración de jugadores al béisbol de grandes ligas. Tal es el caso de Puerto Rico, estado libre asociado de los Estados Unidos de América, con todas las libertades sociales que eso puede implicar. Definitivamente: a mayor limitaciones mejor capacidad de reacción y respuesta.
Parte alta de la novena entrada, Leones sigue arriba 6 carreras a 4. El estadio sigue lleno, disfrutando, como pregona la publicidad de una malta regional bien fría, que ayuda a pasar el trago amargo del home run del Caracas, el segundo de la noche de Jesús Guzmán que va de 5-5. Eternos rivales los Leones, imponiéndose en el cierre de la novena entrada. Se siguen oyendo los gritos, siguen arriba los cantos; se escuchan las sirenas Navegantes, pero no se concretan las carreras y termina el partido, ganando los Leones 8 carreras contra 4.
A pesar de la derrota de los Navegantes, para todos los asistentes locales en Valencia y fanáticos leales de su equipo, una cosa es destacable: la posibilidad de ver un juego de béisbol de noche, con un estadio iluminado a cuatro esquinas y tablero electrónico funcionando. Cosas como ésta se aprenden a valorar, porque en cualquier momento las medidas ahorradoras de energía, “sugeridas” pero obligatorias, de un gobierno unilateral y omnipotente, llegarán al ámbito deportivo apagándole el alma nocturna a los estadios y así tener sólo juegos de día, a la usanza Wrigley Field A.L (Antes de Luces, circa 1988). Sea como sea, mientras se tenga béisbol de calidad, fanáticos leales y encendidos, jugadores con garra, la oportunidad de sentirse libre de apoyar a quien se desee y estar, al menos por 9 entradas, en el Venezuela de antes, se mantendrá una luz encendida en medio de tanta obscuridad.
El estadio del Magallanes en lleno total; este domingo se vive el clásico Caracas – Magallanes. Los leones de Caracas están derrotando a los Navegantes de Magallanes en Valencia, en casa, 4 carreras contra dos. En un estadio repleto no sólo a nivel de tribuna, pero aun mas saturado a nivel publicitario – un collage de colores, letras, sabores y ungüentos. Veo publicidad inclusive colgando del umpire principal, cual arbolito navideño humano.El Magallanes va ganando la serie pero el día de hoy va perdiendo por dos. Al cierre de la sexta entrada y con un solo out, los Navegantes prenden la máquina para poner hombre en base que se roba segunda en un intento de acercarse en el marcador. Base robada y base por bola simultáneamente, aderezada por más publicidad que invita a refrescar la jugada. Y cambio de pitcher del Caracas. El Magallanes incansable, anotando una carrera más al cierre de la sexta entrada.
En Venezuela equiparan la rivalidad ancestral entre los Leones del Caracas y los Navegantes de Magallanes, a la más grande rivalidad beisbolera de todos los tiempos: Red Sox de Boston y Yankees de Nueva York. De forma inicial eso fue lo que me atrajo a ver el partido por Venevision este domingo; no pude evitar sentir curiosidad y un cierto morbo. Pero más allá de eso, de buscar una equivalencia, es impresionante ver un béisbol latino con más de 90 años de historia, que no ha demeritado su fuerza y ánimo, tanto de parte de los jugadores como de sus seguidores, aún cuando el entorno social no es precisamente alentador. Hay otros países de Latinoamérica en donde se han quedado sin temporada de béisbol por falta de asistencia a los partidos, por apatía deportiva y muy probablemente, migración de jugadores al béisbol de grandes ligas. Tal es el caso de Puerto Rico, estado libre asociado de los Estados Unidos de América, con todas las libertades sociales que eso puede implicar. Definitivamente: a mayor limitaciones mejor capacidad de reacción y respuesta.
Parte alta de la novena entrada, Leones sigue arriba 6 carreras a 4. El estadio sigue lleno, disfrutando, como pregona la publicidad de una malta regional bien fría, que ayuda a pasar el trago amargo del home run del Caracas, el segundo de la noche de Jesús Guzmán que va de 5-5. Eternos rivales los Leones, imponiéndose en el cierre de la novena entrada. Se siguen oyendo los gritos, siguen arriba los cantos; se escuchan las sirenas Navegantes, pero no se concretan las carreras y termina el partido, ganando los Leones 8 carreras contra 4.
A pesar de la derrota de los Navegantes, para todos los asistentes locales en Valencia y fanáticos leales de su equipo, una cosa es destacable: la posibilidad de ver un juego de béisbol de noche, con un estadio iluminado a cuatro esquinas y tablero electrónico funcionando. Cosas como ésta se aprenden a valorar, porque en cualquier momento las medidas ahorradoras de energía, “sugeridas” pero obligatorias, de un gobierno unilateral y omnipotente, llegarán al ámbito deportivo apagándole el alma nocturna a los estadios y así tener sólo juegos de día, a la usanza Wrigley Field A.L (Antes de Luces, circa 1988). Sea como sea, mientras se tenga béisbol de calidad, fanáticos leales y encendidos, jugadores con garra, la oportunidad de sentirse libre de apoyar a quien se desee y estar, al menos por 9 entradas, en el Venezuela de antes, se mantendrá una luz encendida en medio de tanta obscuridad.
Wednesday, November 4, 2009
The silent cry
Caracas, Venezuela November 4th, 2009
It was early when I arrived. The streets were packed with cars, bikes and people selling stuff, buying stuff, yelling stuff. I had just enough time to take a quick shower, grab a small coffee and head to work. While riding on the back of the car I started to look around, I tried to see beyond the obvious. And then it kicked me: to my left, a magnificent range of mountains covered with a dense and low fog... it was the sadest look of a city pretending everything is all right, trying to believe is going to be fine. A tree was emerging on one side, covered with white birds. They didn't sing, nor did they move. They were just there looking to the other side of the road, towards a mountain hiding from reality behind the wet hug of a selective fog, that was just covering the beautiful side of the street. The rest, was cristal clear. Or at least it was to me. That's how it felt anyway. The silent cry of a country waiting for it's people to wake up from their collective numbness.Monday, November 2, 2009
Por amor al juego - Post temporada de baseball - Quinta Parte
St. Joseph, Michigan - Octubre 15-16, 2008
Héroes vestidos de blanco y rojo; el campo de batalla resguardado por un gigante verde y custodiado por más de treinta y nueve mil apasionados. Héroes de carne y hueso; humanos a quienes les pedimos más, mucho más que a cualquier otra persona. Trabajar bajo la mirada crítica de los que nos decimos fanáticos pero no toleramos errores. El baseball es más mental que físico; Pedroia nos lo ha demostrado con su pequeña estructura llena de poder. Cuando el ánimo esta abajo todo el equipo lo resiente – Lowel fuera y a cirugía; Lester falló, nuestro gran Lester, permitió una derrota vergonzosa y en casa. Wakefield, veterano fiel, dando una de sus peores actuaciones y retirado, tardíamente, en la tercera entrada de este segundo juego en Fenway. Medias rojas abajo ya 6 a 1 y los Rays imparables. Arrogancia hecha equipo, jugando baseball sin alma pero efectivo; equipo manejado por Maddon, inteligente, organizado; ha estudiado cada jugada y posibilidad en contra de su rival. Medias rojas caídos sin poder alcanzar y permitiendo que la ventaja entrada tras entrada se agrande. Puedo notar un sentimiento de anestesia general, jugando por jugar, sin defender el uniforme; mierda, sin creer! Perdiendo este juego la serie se pone 3-1 con otro juego en Fenway, todo o nada. Son los RedSox, son los campeones, son los que regresan de atrás y arrancan cabezas; qué es esto entonces, el impulso? Es acaso la carnada para bajar la guardia a unos Rays crecidos y potentes para volver de atrás y ganar con gloria? Esto, es baseball.
Big Papi despertó y un batazo largo que tenia cara de doble se vuelve triple al sorprender corriendo con todo su ser y llegando barrido a tercera. No es suficiente. Es demasiado tarde. Los Rays no han dejado de atacar y concretar carreras, no hay quien los detenga y mis medias rojas están contra las cuerdas, otra vez; como en el 2004, como en el 2007. Un día de por medio para re-plantear la estrategia, para admitir la batalla perdida, para reconocer que dependen de una cabeza que tiene que mantenerse fría, tienen que encontrar la debilidad de su oponente; quien piensa con la pasión no puede ser líder, ser líder es saber dirigir a un batallón, saberlo guiar y decirle como detonar esa pasión en el terreno de juego.
Jueves, quinto juego de la serie. Si Medias Rojas ganan hoy se compran boleto sin regreso a Florida, en donde tienen que ganar dos más si quieren defenderse como campeones. No hay vuelta atrás. A favor esta el cambio de pitcher abridor de los Rays, Kazmir, a quien Boston le ha pegado duro y a la cabeza desde Septiembre. Su lanzamiento no es el mismo de antes, su lesión lo ha obligado a mecanizar un movimiento que corta el efecto. Nada es garantía, hasta el más seguro puede venir en su peor momento y cualquiera puede despertar y dar la sorpresa. El compromiso ahora es aprovechar lo que el oponente ofrece para magnificar sus talentos y ganar. Boston está por demás desmoralizado, están echados y esperando la estocada final. Dice-K ha permitido ya tres home runs que tienen a los Rays 5 carreras arriba, afianzando su posición y restregándoles en la cara una neo-supremacía que portan como si la conocieran de siglos. Esa es la actitud, esa es la estrategia, así se ganan los juegos… aunque me duela, aunque no me guste, aunque me retumbe en la boca del estómago, están haciendo lo que se tiene que hacer, pero sin alma.
Séptima entrada, JPap al montículo; no es común para un cerrador de su categoría, pero no hay mañana; Jpap no sólo permite 2 carreras más, si no que da una base intencional. Todo parece indicar que es el principio del fin. Champaña fría en el vestidor de visitantes. Fenway en silencio. Turno al bat de Medias Rojas, Lowrie con un doble profundo, pero no más, ya hay dos outs. Llega Pedroia a defenderse con todo lo que tiene, como si en eso le fuera la vida, porque en esto le va la vida; a dos strikes y llega a primera con hit; hombres en las esquinas para recibir a Big Papi que, después de ir de 1-17 en esta post temporada, despierta para poner la bola en donde solo El la sabe poner! Fenway en llamas! Big Papi! Big Papi! Marcador 7-4; ya es juego señores! Tienes que creer, sólo Boston!
Porque sólo Boston puede prender la maquina después de estar en la lona, porque sólo Boston puede tener a Bay en primera para que con un home run de JD Drew estar a una carrera del empate, porque sólo ellos, sólo ellos logran mantener la cabeza en alto a pesar de estar siendo pisoteados por un cardumen de mantarrayas enfurecidas, sólo hay un equipo que logra que un bateador sostenga la fe por 10 lanzamientos antes de batear un hit que empata un juego que es la antesala de la gloria! EMPATADOS! Todavía hay vida y mas le valdría a Tampa no permitir que Boston gane este juego si tiene la esperanza de verse en serie mundial, porque este juego es el único que Boston necesita, porque es uno a la vez, porque es el único en la mira, sólo por hoy. Y entonces, empieza el milagro – Youk batea un hit que parece robado por Longoria en tercera mismo que con un pésimo tiro a primera regala un doble; Maddon que decide dar base intencional a Jason Bay para enfrentar a JD Drew, decisión abalada ampliamente por the red sox nation, ya que JD Drew batea el hit largo que con dos outs en la novena entrada hacia falta para la carrera de la victoria…BOSTON LO HIZO!!!!!
Ganamos este juego y estamos en la pelea; la serie sigue abajo tres juegos a dos, pero nadie tiene esa capacidad de volver de las cenizas como mis medias rojas, los que me hacen vivir y llorar el baseball, los que me mantienen cerca y de pie, la emoción que se siente en una situación así, el haber sido testigo de uno de los regresos mas dramáticos de la historia de post temporada en un juego, después de estar a siete carreras abajo y ganar, me hacen creer, que TODO es posible.
Continuará...
Héroes vestidos de blanco y rojo; el campo de batalla resguardado por un gigante verde y custodiado por más de treinta y nueve mil apasionados. Héroes de carne y hueso; humanos a quienes les pedimos más, mucho más que a cualquier otra persona. Trabajar bajo la mirada crítica de los que nos decimos fanáticos pero no toleramos errores. El baseball es más mental que físico; Pedroia nos lo ha demostrado con su pequeña estructura llena de poder. Cuando el ánimo esta abajo todo el equipo lo resiente – Lowel fuera y a cirugía; Lester falló, nuestro gran Lester, permitió una derrota vergonzosa y en casa. Wakefield, veterano fiel, dando una de sus peores actuaciones y retirado, tardíamente, en la tercera entrada de este segundo juego en Fenway. Medias rojas abajo ya 6 a 1 y los Rays imparables. Arrogancia hecha equipo, jugando baseball sin alma pero efectivo; equipo manejado por Maddon, inteligente, organizado; ha estudiado cada jugada y posibilidad en contra de su rival. Medias rojas caídos sin poder alcanzar y permitiendo que la ventaja entrada tras entrada se agrande. Puedo notar un sentimiento de anestesia general, jugando por jugar, sin defender el uniforme; mierda, sin creer! Perdiendo este juego la serie se pone 3-1 con otro juego en Fenway, todo o nada. Son los RedSox, son los campeones, son los que regresan de atrás y arrancan cabezas; qué es esto entonces, el impulso? Es acaso la carnada para bajar la guardia a unos Rays crecidos y potentes para volver de atrás y ganar con gloria? Esto, es baseball.
Big Papi despertó y un batazo largo que tenia cara de doble se vuelve triple al sorprender corriendo con todo su ser y llegando barrido a tercera. No es suficiente. Es demasiado tarde. Los Rays no han dejado de atacar y concretar carreras, no hay quien los detenga y mis medias rojas están contra las cuerdas, otra vez; como en el 2004, como en el 2007. Un día de por medio para re-plantear la estrategia, para admitir la batalla perdida, para reconocer que dependen de una cabeza que tiene que mantenerse fría, tienen que encontrar la debilidad de su oponente; quien piensa con la pasión no puede ser líder, ser líder es saber dirigir a un batallón, saberlo guiar y decirle como detonar esa pasión en el terreno de juego.
Jueves, quinto juego de la serie. Si Medias Rojas ganan hoy se compran boleto sin regreso a Florida, en donde tienen que ganar dos más si quieren defenderse como campeones. No hay vuelta atrás. A favor esta el cambio de pitcher abridor de los Rays, Kazmir, a quien Boston le ha pegado duro y a la cabeza desde Septiembre. Su lanzamiento no es el mismo de antes, su lesión lo ha obligado a mecanizar un movimiento que corta el efecto. Nada es garantía, hasta el más seguro puede venir en su peor momento y cualquiera puede despertar y dar la sorpresa. El compromiso ahora es aprovechar lo que el oponente ofrece para magnificar sus talentos y ganar. Boston está por demás desmoralizado, están echados y esperando la estocada final. Dice-K ha permitido ya tres home runs que tienen a los Rays 5 carreras arriba, afianzando su posición y restregándoles en la cara una neo-supremacía que portan como si la conocieran de siglos. Esa es la actitud, esa es la estrategia, así se ganan los juegos… aunque me duela, aunque no me guste, aunque me retumbe en la boca del estómago, están haciendo lo que se tiene que hacer, pero sin alma.Séptima entrada, JPap al montículo; no es común para un cerrador de su categoría, pero no hay mañana; Jpap no sólo permite 2 carreras más, si no que da una base intencional. Todo parece indicar que es el principio del fin. Champaña fría en el vestidor de visitantes. Fenway en silencio. Turno al bat de Medias Rojas, Lowrie con un doble profundo, pero no más, ya hay dos outs. Llega Pedroia a defenderse con todo lo que tiene, como si en eso le fuera la vida, porque en esto le va la vida; a dos strikes y llega a primera con hit; hombres en las esquinas para recibir a Big Papi que, después de ir de 1-17 en esta post temporada, despierta para poner la bola en donde solo El la sabe poner! Fenway en llamas! Big Papi! Big Papi! Marcador 7-4; ya es juego señores! Tienes que creer, sólo Boston!
Porque sólo Boston puede prender la maquina después de estar en la lona, porque sólo Boston puede tener a Bay en primera para que con un home run de JD Drew estar a una carrera del empate, porque sólo ellos, sólo ellos logran mantener la cabeza en alto a pesar de estar siendo pisoteados por un cardumen de mantarrayas enfurecidas, sólo hay un equipo que logra que un bateador sostenga la fe por 10 lanzamientos antes de batear un hit que empata un juego que es la antesala de la gloria! EMPATADOS! Todavía hay vida y mas le valdría a Tampa no permitir que Boston gane este juego si tiene la esperanza de verse en serie mundial, porque este juego es el único que Boston necesita, porque es uno a la vez, porque es el único en la mira, sólo por hoy. Y entonces, empieza el milagro – Youk batea un hit que parece robado por Longoria en tercera mismo que con un pésimo tiro a primera regala un doble; Maddon que decide dar base intencional a Jason Bay para enfrentar a JD Drew, decisión abalada ampliamente por the red sox nation, ya que JD Drew batea el hit largo que con dos outs en la novena entrada hacia falta para la carrera de la victoria…BOSTON LO HIZO!!!!!
Ganamos este juego y estamos en la pelea; la serie sigue abajo tres juegos a dos, pero nadie tiene esa capacidad de volver de las cenizas como mis medias rojas, los que me hacen vivir y llorar el baseball, los que me mantienen cerca y de pie, la emoción que se siente en una situación así, el haber sido testigo de uno de los regresos mas dramáticos de la historia de post temporada en un juego, después de estar a siete carreras abajo y ganar, me hacen creer, que TODO es posible.
Continuará...
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